Lacanche

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Un "savoir-faire"

Inspirados directamente por el equipamiento profesional utilizado por los grandes chefs, los “Pianos gastronómicos“ de Lacanche tocan al son de la más alta gama, y combinan la simplicidad de uso con la eficacia. Hoy en día, su estética es un referente, y su fiabilidad y rendimiento son reconocidos como las cualidades características de la marca.

Una fabricación orquestada con mano maestra

Acero, inox, cobre, latón, hierro fundido... Son muchos los materiales nobles que se utilizan para fabricar las partes y los componentes de una cocina Lacanche. Estos materiales garantizan una gran fiabilidad de uso a lo largo del tiempo. Las superficies de color esmaltadas, elaboradas especialmente para cada encargo en un taller especializado, proporcionan un acabado de color inalterable y luminoso.

El secreto de fabricación de la casa reside también en un perfeccionado saber hacer artesanal. Lacanche fabrica sus pianos de cocción por unidad y los monta manualmente. Para cada paso de la fabricación de chapistería, calderería, soldadura o pulido, así como para el montaje, no hay nada que pueda sustituir la experiencia, un buen ojo y una mano experta.

Una fabricación eco-responsable

Fabricados principalmente con materiales y componentes metálicos, los “pianos gastronómicos” son reciclables en más de un 90%.


Lacanche concede una gran importancia a la disponibilidad de las piezas y componentes a lo largo del tiempo. Todo nuevo componente destinado a reemplazar un equivalente existente está diseñado para ser compatible con los modelos fabricados anteriormente.

También es posible, bajo demanda y siempre que sea viable, sustituir la superficie esmaltada de una cocina para, por ejemplo, cambiarla de color.
Lacanche respeta las reglas y principios del diseño ecológico en la elaboración de sus productos y en el desarrollo de sus innovaciones; además, es miembro de la asociación “Eco-Systèmes”.

Los colores incomparables del esmalte de Lacanche

La calidad del esmalte tradicional, con colores intensos y luminosos, es una característica de la marca.
Hacen falta dos o tres capas y una cocción a temperatura muy alta (850°) para conseguir que los 24 matices de los colores de Lacanche permanezcan de forma inalterable e ideal.